La renta inmobiliaria imputada, o imputación de rentas inmobiliarias, son aquellas que se deben incluir dentro de la declaración de la renta porque el contribuyente es propietario o titular de un derecho real sobre algunos inmuebles urbanos pero les está dando un uso. Es decir, todas aquellas viviendas o inmuebles que tengas vacíos, deberán pagar este impuesto. En este post el equipo de inversiones inmobiliarias de Eikan te contará todo lo que necesitas saber sobre la renta inmobiliaria imputada.
Qué es la renta inmobiliaria imputada
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La renta inmobiliaria imputada es aquel impuesto que se debe pagar por tener un piso vacío. La renta inmobiliaria imputada es un apartado del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, y se trata de un gravamen que Hacienda te obliga a declarar en uno de los tres siguientes casos:
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Ser propietario de un inmueble
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Ser titular de un derecho real, es decir, disponer del derecho de ocupar una vivienda
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Tener derecho de ocupación, aunque sea en multipropiedad
La renta inmobiliaria imputada lo que hace es gravar el ingreso potencial que podría generar una vivienda o inmueble. El adjetivo imputada se refiere a que debes imputar en tu Declaración de la Renta todos aquellos pisos, apartamentos y propiedades inmobiliarias en general, de las que seas propietario.
¿Quiénes están obligados a declarar la Renta Inmobiliaria Imputada?
La Renta Inmobiliaria Imputada afecta a los propietarios de inmuebles que no son su vivienda habitual ni están arrendados. Esto incluye segundas residencias, apartamentos vacacionales y propiedades que no se están explotando económicamente. Hay algunas excepciones. Por ejemplo, no tendrás que declarar esta renta si el inmueble está en ruinas o si se trata de terrenos sin edificar. También están exentos los inmuebles que se encuentren en construcción o que hayan sido heredados y no se haya terminado el proceso de adjudicación.
Cuándo aparece el concepto de renta inmobiliaria imputada
La renta inmobiliaria imputada se menciona en el artículo 85 de la Ley 35/2006 del IRPF, y surge para abordar el problema de escasez de vivienda (promover el alquiler de inmuebles vacíos) y solucionar la problemática de alquilar viviendas en negro o a familiares a coste cero.
Cómo se calcula la renta inmobiliaria imputada
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En el caso de que seas titular o propietario de alguna propiedad inmobiliaria que cumpla con los requisitos para ser gravada como renta inmobiliaria imputada, el cálculo de la misma es muy sencillo: deberás pagar el 2% del valor catastral del inmueble. Puedes encontrar el valor catastral en tu recibo del IBI (impuesto sobre Bienes Inmuebles). Cuanto más alto sea el valor catastral del inmueble o propiedad más tendrás que pagar en renta inmobiliaria imputada.
Casos especiales para el cálculo
El anteriormente mencionado 2%, es el tipo general que debe aplicarse para cualquier tipo de propiedad, pero en el caso de que el ayuntamiento de tu ciudad haya actualizado el valor catastral de la propiedad a fecha posterior a 1994 el porcentaje a pagar es del 1,1%.
También existen los casos en los que una propiedad inmobiliaria no dispone de valor catastral. En este caso también se aplica el 1,1% sobre el 50% del valor de compraventa del inmueble o el valor de referencia de la administración.
Apartado del IRPF correspondiente
Los inmuebles o propiedades inmobiliarias que estén grabados por rentas inmobiliarias imputadas deben incluirse en el apartado del IRPF denominado bienes inmuebles no afectos a actividades económicas. Es ahí donde se deben identificar todas aquellas propiedades inmobiliarias de las que el declarante es titular y el uso que se hace de cada una de ellas. Para declaraciones de la renta relativamente simples, el propio programa de cálculo de la renta de hacienda se encarga de hacer los cálculos de forma automática cuando se introducen los datos correctamente.
Ventajas de alquilar una vivienda de forma legal
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Además de ahorrarte el coste de la renta inmobiliaria imputada, si alquilas un inmueble de forma legal tienes las siguientes ventajas:
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En la mayoría de los casos tributarias menos que si pagas es la renta inmobiliaria imputada, especialmente si tu inmueble se encuentra en una gran capital (y por tanto el valor catastral del mismo es bastante elevado).
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Alquilar un inmueble de forma legal también te permite deducir todos los costes de mantenimiento que genere el inmueble en sí y tributar solamente por la parte de beneficios netos obtenidos por el alquiler
¿Cómo se declara la Renta Inmobiliaria Imputada?
La Renta Inmobiliaria Imputada se incluye en tu declaración de la renta en la sección de «Rendimientos del capital inmobiliario». A la hora de realizar la declaración, Hacienda ya tendrá los datos de tus propiedades, por lo que la mayoría de la información ya estará pre-rellenada en tu borrador. Es importante que revises toda la información y te asegures de que los valores son correctos, especialmente el valor catastral de cada inmueble. Si tienes más de una propiedad sujeta a renta imputada, deberás sumar las imputaciones de cada una de ellas y declarar el total en tu declaración de la renta.
¿Qué ocurre si no declaro la Renta Inmobiliaria Imputada?
No declarar la Renta Inmobiliaria Imputada puede acarrear sanciones por parte de Hacienda. Aunque este tipo de renta puede pasar desapercibido para muchos propietarios, la Agencia Tributaria tiene acceso a la información de tus inmuebles y puede detectar fácilmente si no has declarado correctamente. Si no lo haces, podrías enfrentarte a multas, intereses de demora e incluso inspecciones fiscales. Por eso, es fundamental que incluyas la Renta Inmobiliaria Imputada en tu declaración, aunque no estés obteniendo ingresos reales por esos inmuebles. Cumplir con esta obligación te evitará problemas con Hacienda en el futuro.
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¿Existen deducciones para la Renta Inmobiliaria Imputada?
Lamentablemente, la Renta Inmobiliaria Imputada no cuenta con deducciones directas, ya que se trata de un ingreso ficticio. En algunos casos específicos, como reformas energéticas o mejoras en la eficiencia de la vivienda, podrías aplicar deducciones generales que ayuden a reducir la carga fiscal de la propiedad. Estas no se aplican directamente sobre la renta imputada, sino sobre otros aspectos relacionados con la vivienda.
La Renta Inmobiliaria Imputada es un concepto fiscal que afecta a quienes poseen inmuebles que no generan ingresos directos, como segundas residencias o viviendas vacacionales. Aunque no estés recibiendo dinero por esas propiedades, Hacienda considera que tienes un beneficio implícito por ser propietario, y por ello debes imputar una renta en tu declaración de la renta. Entender cómo funciona este proceso, quiénes están obligados a declarar y cómo calcular la imputación te ayudará a evitar sanciones y problemas con la Agencia Tributaria.